Arroz con conejo y caracoles
A mis padres
Ingredientes para cuatro comensales
- 250 gramos de caracoles
- 1 conejo
- 400 gramos de arroz
- 1 pimiento verde
- 100 gramos de garrafons
- 100 gramos de judías peronas
- 2 alcachofas
- 1 litro de caldo de carne
- 2 hojas de laurel
- 1 ramillete de romero
- 1 cucharón sopero de tomate natural
- 100 decilitros de aceite de oliva
- 4 dientes de ajo
- Azafrán natural,
- Sal a gusto
En una paellera se sofríe el conejo troceado, añadimos el pimiento cortado y las alcachofas, se rehoga, se añade los ajos laminados, el garrafón y las judías verdes, y finalmente, el tomate. Se añade el arroz y se deja que refría todo junto unos minutos, tiramos el azafrán, los caracoles y rectificamos de sal, finalmente colocamos el ramillete de romero y colocaremos la paella al horno 12 minutos aproximadamente.
Los sabores esenciales
En mi infancia se hacía la comida en el fuego a tierra, foc a terra, no había cocinas, era todo así. Yo nací en el 48... recuerdo haberle regalado a mi madre la primera cocina de gas que tuvo en su vida, cuando tenía 15 años, antes de marcharme al Hotel Infante, justo antes, era cuando yo estaba en la Fonda Universo. Con mi pequeño sueldo, puedo comprar una cocina a mi madre, una cocina con gas de butano, me parece que era Benaven.
¡ Yo fui el niño más feliz de la tierra cuando le llevé la cocina a mi madre!...
Mi mamá cocinaba como las mujeres de aquella época... Con cualquier cosa se hacía un guiso... por ejemplo hacía unos empedrats, con cuatro alubias, cuatro granos de arroz, y unas hierbas del campo, unas collejas, y estaban exquisitas. Porque, bueno, era lo que se tenía a mano...
Con cuatro tomates y una barra de pan, cebolla y un pepino, en una fuente, en un lebrillo, hacía un gazpacho, sin triturar, sin sofisticaciones, rociadito, con un buen aceite y vinagre... ¡Te ponías morao de gazpacho!
También se cocinaba otras cosas, muy simples, muy sencillas. Inolvidable, el arroz con conejo y caracoles, ¿no? Se hacía en la calle, allí cogías cuatro ladrillos, ponías los sarmientos, la parra de la viña seca y aquello, con las brasas, tenía muy buen aroma... Cogías el conejo, le dabas un buen manotazo en el cuello, le quitabas la piel, lo troceabas, con 4 pimientos, una cebolla, lo ponías en la sartén y bien cocidito y bien caliente, ponías el arroz y te lo comías... ¡ Y bien tierno! O la liebre, el pollo, la costilla de cerdo. Estos platos eran riquísimos y los hacían mi padre y madre.
Nosotros vivíamos en una casita, donde mis padres tenían un jardín delante y una pequeña huerta... y ahí es donde se hacía el arroz foc a terra, como se dice en catalán. Después recuerdo los gazpachos manchegos, como nosotros somos de origen de La Mancha, de Murcia y Albacete. Mi madre era hija de panaderos, entonces, cuando se terminaba de hacer el pan, bien limpio el suelo del horno, hacía una torta, con la masa de harina, como si fuera una pizza, hueca, y luego se hacía sofrito, con pollo, o perdiz, o liebre, o conejo, o mixto, con cebollita, pimiento, ajo. Todo eso se rehogaba en una sartén, luego agua y que fuera cociendo y soltara el sabor y en lugar de arroz, se echaba el gazpacho troceado, que así se le llamaba al pan y luego se lo comía con cuchara, esto era... es mantequilla pura. Son platos muy de aquella tierra, y aquí, nunca se me ocurrió hacerlo... (ya los haré) pero eran verdaderos milagros.
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